Molestando con las cookies.

Resumen.

Probablemente más de un usuario de Internet se pregunte a santo de qué viene eso de avisar sobre el uso de las cookies. Ese fastidioso mensaje que te sale en tantas y tantas Web, que te obliga a pulsar para que desaparezca. Ya lo hacemos de manera automática, pero, ¿sabemos que significa?

Artículo.

Se puede decir que las cookies existen desde que existe Internet. Las cookies son unos pequeños archivos, de muy escaso volumen, unos pocos bit, que la inmensa mayoría de las páginas Web (por no decir todas) guardan en nuestros equipos cuando navegamos por ellas. El caso más típico y común del uso de cookies se da cuando nos identificamos en un sitio Web y marcamos la opción “recuérdame” o algo similar, para no tener que introducir nuestros datos de acceso cada vez que entramos en ese sitio Web.

Pero las cookies también sirven para otras cosas. Habrá notado que, cuando busca en tiendas online algún producto, cuando navega posteriormente por otras Web, le aparece publicidad de ese tipo de productos que ha buscado. Pues bien, esto también se debe a las cookies. Como el lector puede imaginar, el valor que tienen las cookies para las grandes marcas comerciales es inmenso.

Cuando los políticos empezaron a meterse en los asuntos de Internet, empezaron bien, con la preocupación por tantos y tantos sitios Web recogiendo información personal y la ausencia de regulación existente. Pero las cosas empezaron a enrevesarse cuando se enteraron de que las cookies se instalan en nuestros dispositivos, ordenadores, tablet, smartphone… Entonces se dijeron, “de esto tienen que estar bien informados todos los usuarios de Internet”, y bueno, nos obligaron a todos los desarrolladores Web a poner este ridículo aviso, “Le informamos que este sitio Web usa cookies para bla, bla y bla”.

Se puede decir que las cookies tienen dos tipos de usos, uno dedicado a permitir ciertas funciones de un sitio Web (como recordar los datos de acceso), y otro dedicado a recoger información sobre las acciones que el usuario realiza mientras navega. Este es el caso de guardar el tipo de producto por el que un usuario a mostrado interés para, posteriormente, ofrecerle publicidad de esos productos.

En términos técnicos, todas las cookies son idénticas, solo cambia el tipo de información que guardan. Aunque hemos hablado de dos grandes usos, nos hemos referido a usos legítimos, las cookies también pueden desencadenar, por ejemplo, la infección de un equipo por parte de virus, aunque una cookie, de por si, no tiene capacidad para dañar ningún equipo.

Con lo dicho, aunque muy someramente, hemos tratado de dar a conocer al usuario de Internet que son las cookies, y dado que la práctica totalidad de los sitios Web, por no decir todos, usan las cookies, creo que se puede considerar tan absurdo como molesto informar al usuario del uso de las cookies. Es tan absurdo como si cada vendedor de coches tuviera que informar a sus clientes de la necesidad de contratar un seguro para su nuevo coche.

Respecto a las cookies, cabe decir también que pueden ser usadas y eliminadas de manera automática usando el modo de incógnito de nuestros navegadores, cosa que muy pocos dicen, las grandes marcas comerciales, porque no les interesa que se dejen de usar las cookies, otros, porque tan siquiera se han enterado.

NOTA: Tras unos días de la publicación de este articulo, he encontrado el aviso de cookies más disparatado que jamás visto. Por discreccion, he omitido el nombre de la Web, aunque creo que no deberia hacerlo. Aquí lo tenéis. Ufffffff....


Un simple aviso de cuestiones obvias, nada invasivo¡¡¡

Obviamente, he cerrado la página y no he leído las corruptelas de los politicos, eso se puede leer en cualquier parte.
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